6 meses después – Navidad – Dios con nosotros
Hace justo 6 meses que escribí mi último post, creo que la muerte de mi padre causó en mí más pensamientos profundos de los que todavía hoy puedo entender.
Mami fue y es muy relevante en mi vida, vivimos pocos años juntos, pero aquellos que la conocieron saben que era capaz de vivir cada momento intensamente. Su huella indeleble está siempre conmigo, pero me hice adulto sabiendo que ella ya disfrutaba de la vida eterna, y que faltaban muchos años para siguiera considerar que era mi turno; por lo tanto, esta situación ya es parte del ser que soy hoy.
La muerte de Papi fue diferente, llegó cuando yo como adulto, lo tenía incorporado en mi estructura terrenal, y en un momento de mi vida en el que medito mucho sobre qué debo de hacer en los años (días u horas) que me queden. Por eso, justo hoy, cuando recordamos el acontecimiento más relevante para nosotros los cristianos, decidí volver a compartir mis pensamientos, y escribir de nuevo.
Hemos oído muchas veces “¡Así amó Dios al mundo! Le dio al Hijo Único, para que quien cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.”. (Jn 3,16) Y yo me pregunto si a ustedes les ha pasado igual que a mí, que por mas que leo y repito este versículo, no acabo de entender, y mucho menos de aprovechar, el gesto de Amor que Dios tuvo para con cada uno de nosotros; la historia de la salvación está escrita para que TODOS tengamos la oportunidad de optar por el sendero marcado por nuestro hermano Jesucristo, y poder vivir desde ya, la Paz maravillosa de vivir en la Gracia de Dios.
Rezo hoy por todo el mundo (incluyéndome a mí), para que este día no pase en vano, y podamos internalizar aunque sea un poquito, el profundo significado de ser amados por Dios.
Gracias Padre, Gracias Hijo, Gracias Espíritu Santo!